miércoles, 1 de abril de 2009

NARRACIÓN

Cuatro de la mañana, empieza el movimiento en el Terminal pesquero. Alrededor de 120 comerciantes llegan a sus puestos esperando las extracciones que los pescadores hagan por su trabajo que no sólo se rige a una hora determinada, pues el vaivén de su jornada es todo el día.

Las variedades son diversas entre pescados y mariscos, diferentes también los precios que hace mucho más atractivo a los ojos del que llega a comprar para su negocio o para su consumo directo porque las diferencias en soles es considerable en comparación a un mercado distrital.

El ministerio de Producción emite resoluciones en las cuales expone que especies pueden extraerse y en qué periodo de tiempo, esta información es adquirida por el IMARPE, el Instituto del Mar Peruano, esta institución bajo una previa investigación le comunica al Ministerio que animales están en veda.

En cuanto a organización, el Terminal cuenta con áreas como de seguridad y control de calidad, ambas importantes para llevar un buen servicio para el comerciante y para el cliente o consumidor.

Control de calidad asegura al cliente que lo que compra está en buen estado, pero también hace rigurosa las resoluciones de las vedas en las especies marinas, es decir, la no extracción y comercialización de los recursos hidrobiológicos en período de reproducción.

Es así, que el comercio de las especies marinas empieza desde el trabajo del pescador, luego las especies que extraen son vendidas a los comerciantes del Terminal, ellos a su vez la venden a los consumidores o empresarios de restaurantes y finalmente llega a la mesa de sus casas o en la mesa de un restaurante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario